La gratitud de los Vicente

24/05/17

A Ezequiel Vicente y a su esposa, Gisela Vargas, la vida les planteó un reto hace poco. Un problema de salud de la pequeña hija de ambos (Araceli, de apenas nueve meses) les causó preocupación y los obligó a reaccionar rápidamente para buscar soluciones. Con Ana María Spirito a la cabeza, la Obra Social de Futbolistas los respaldó y los cobijó en ese momento de tensión, y ellos quisieron contar lo sucedido con un conmovedor sentimiento de gratitud que, por supuesto, valoramos. El propio futbolista de Atlanta se encargó del relato...
- "Pasamos por una situación difícil, un problema grande con la nena, y decidimos contarlo porque es una manera de agradecer y de que se sepa lo que hizo la Obra Social. Era primero de mayo, feriado nacional. Yo llamé por teléfono y no sólo me atendieron inmediatamente, sino que enseguida solucionaron el traslado a la clínica. Lo que resalto es el trato, tan diferente, tan humano, tan directo. En el hospital la doctora me decía que, por las características del día, no me iban a atender por teléfono en la Obra Social. Yo le respondía que acá las cosas son distintas, y eso quedó demostrado en poco tiempo. A las dos horas nos mandaron la ambulancia de alta complejidad. La doctora estaba sorprendida. Ya en el hospital, durante la primera atención, la gestión de la Obra Social se hizo notar, y después, en la clínica, pasó lo mismo. Afortunadamente el final fue feliz. Hay que seguir con estudios y tratamiento, pero la nena está bien. En definitiva, en cada momento de esta historia advertimos que no somos un número, sino que hay un trato personalizado, casi familiar. Y uno lo descubre en toda su dimensión cuando le toca atravesar por un episodio como este".